Mirada
Abarca tu nombre boreal,
seca las simas imposibles
ahondemos en tu nombre
llenando de percepción la sustancia
la luz, el claro hierro,
la incierta novedad diaria
la inocencia clara de la luna.
discúrrete invisible en el éter
perfora la duda disparada
crécete en el tiempo que te absorbe.
defiende a tientas tu armadura inquisidora
guarda el precioso silencio que caminas
estrella de tus albas despertadas
descubre los pulsos de la tierra
la locura guardiana de la espuma
el pacífico relámpago de la ola
las verdes de la selva
la verdad vislumbrada entre mi aliento.
y regresa a mí
al final de todo, al final de mí
invade mi intimismo
mi oscuridad, mi sombra sin ti
devuélveme tu cara
desrendida de la mía
lléname los ojos contigo
no me dejes en un sueño, perdido.
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